Martes, 26 de Marzo de 2019
Poemas de Hierro
Agenda de Cultura de Getafe
Portal del lector
Patronos:
Ayuntamiento de Getafe.Comunidad de Madrid.
Familia Romero Hierro.
Síguenos:  
Siguenos en facebook.Siguenos en twitter.Siguenos en twitter.

Del taller Nombrar el secreto Dirigido por María García Zambrano

Selección de textos

Primera y segunda convocatorias

 

Llevan años las playas esperando a algunos mares
¿dónde la enfermedad?
en la niebla no vuelan pájaros
hay una plazuela que da a cinco calles
y muertos luciendo fajos de billetes
envejece la gota de agua
arruga
arruga tanto subir a las nubes
tanto dejarse caer si la cosa se pone fría
la noche contiene otras noches
el cerebro de un mamífero
la piel de los domingos
cruzar la línea
sembraron cien cigüeñas por la mañana y cien por la tarde
llueve y las barcas se llenan de agua
si la bajamar se instala 

mira a ver qué quieres decir con ese silencio

Susana Obrero

 

Quirúrgico

I

como si el escalpelo volviera
a recorrer
la distancia
desde lo alto 

se separa el aire
o algún cielo

carne herida
rayo de otros dioses

 

II

el preciso
chasquido seco 

metal golpeado
violencia que rompe 

esquirla del hueso
silencioso

 

III 

seccionar el instante
su forma quieta 

Javier Lerena

 

Diagnóstico

Pisábamos las hojas de los arces caídas en la acera
rosadas –pensaba yo–
cuántos otoños más podrían volver para ti esas hojas 

todo parecía por primera vez 

íbamos expectantes
con esa vida tuya recién estrenada
oliendo la belleza amanecida 

yo miraba las hojas
tercamente miraba sus bordes lobulados sus nervaduras ocres
agarrada ferozmente a tu brazo 

solo atenta a las hojas 

a esa hora el hospital con su boca de luz
en medio de la nada

Tirsa Caja

 

Abrázame 
                              es necesario
                      de forma inversamente
                              proporcional
                          a cualquier dicha. 

              Dispuestos a creer lo que sentimos
                           hazlo con fuerza
                todo el prodigio está en el cuerpo.

José Pérez Carranque

 

Como niña

De cómo una mujer se convierte en un escape de pis. De cómo decir “escape de pis” pensando en una mujer. ¿Ha venido el niño? No, ya lo has preguntado y te he dicho que no.

De cómo una mujer se transforma en una delincuente: roba patatas fritas, que no debe comer, sustrae cereales de chocolate, que no debe probar, trafica con tomates y se esconde el botín en los bolsillos. Y el niño ¿ha venido? Está en casa, hoy le toca con su padre.

De cómo una mujer se convierte en un jarrón, en un elefante de porcelana, en un búho de la suerte. De cómo se perfila en sus ojos cerrados cada silueta. ¿Ha venido el niño? Está en Madrid, mamá, tiene piscina.

De cómo una mujer se hace adolescente: no me ducho, no lo hago, no me apetece, no me lo como, yo no he sido, y tú más. Entérate de una vez, mamá, hoy el niño no ha venido.

De cómo una mujer dijo ser mi madre y de cómo esta noche la observo ornitorrinco y racimo de uvas blancas.

Gemma Serrano

 

Contexto

Un lugar seguro
la materia que sustenta
donde enarbolan los tallos las raíces
la que sana mis aristas.
Eres la tierra, la palabra
el filtro que provee de alimento
el agua necesaria
la calma
y alguna tempestad tan deseada. 

                       Esther Lucio Marino

 

Sobre un cuadro de Dorothea Tanning
Detrás de la puerta

La luz desgarra sombras
última flor en el abismo. 

¿Es eso lo que miras?

Tu lado oscuro duele
no se comprende.
¿Te haces tan pequeña? 

Resbalas
como en la rampa del aire.
Lo opaco en tu interior
se oculta tras la puerta
invisible.
El color hiere tus pupilas
donde se refleja
la oscura impertinencia,
tu yo verdadero
hundido en un crepúsculo
de pólenes. 

No quieres ver su fulgor,
lo que trasciende
y das una patada al vacío
para romper la densidad
de tus fantasmas.

Marian Calvo Castellanos

 

Penélope 

 ¿Qué hacer con lo constante
en el reino de la ambigüedad?
Francisca Aguirre

Mujer, no llores demasiado,
no llores mientras trenzas los mimbres del arte.
Tú, que surges de una de sus yemas,
que bordas con hilos homéricos
la vigilia de tus enaguas.
En tu Ítaca particular aprendes
todos los cantos, todos los poemas del mundo.
Los dioses que te rodean no saben
que tu mandil está lleno de versos que fluyen,
en el cauce indefinible del río sin nombre.
No llores más, Penélope, no llores demasiado.
Alguien dejó en tu vida una cesta
llena de hermosas palabras. 

Antonio Delgado

 

Remedo de Jesús

Eres el elegido
para ser el amigo de toda criatura
nacida de mujer.
Pero no lo sabías. 

Eres el elegido,
tus pies a flor de agua,
tu matriz hipostática,
tu vista a flor de invierno.
Pero no lo sabías.
(… esos ojos son tuyos aunque ven lo que quieren) 

Eres el elegido.
muñidor, arquitecto,
el único estratega de tu mezquino plan
de salvación. 

Eres el elegido.
(esa desobediencia de las cosas,
esa urgencia de sueño.
de navegar sin rumbo
con el fanal extinto) 

Eres el elegido.
¿Aceptarás gozoso el don que se te brinda de la condena a muerte,
o te rebelarás contra aquel
que tachona tu cuerpo con torrentes de espadas? 

Eres el elegido.
¿Qué vas a hacer ahora?

Eugenio Torijano

 

S E R Í A         U N A

Herido el corazón
de tanta sepultura,
del hijo de mujer
que yace en la trinchera. 

Piedad lágrima exacta
de candor infinito
duerme en tus brazos mustios
la savia de la muerte. 

Aunque cante la aurora
se desangra despacio
el néctar de la vida
ungido por los ángeles. 

Mujer hija de madre
madre, mujer pureza,
azucena, cal viva,
nieve de la laguna. 

De hinojos a tus plantas
las rosas y las jaras 

porque si hay Dios
alguno, sería Ella.

Santos Arévalo Ávila

 

Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Sa
Do
26
27
29
30
31
01
02
03
05
06
07
08
09
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
23
25